Raíces envenadas
THRILLER POLÍTICO-ECOLÓGICO, DRAMA FAMILIAR, SECRETOS DE ESTADO Y CONSPIRACIÓN
La verdad tiene un precio radiactivo en el corazón de Andalucía

La tierra posee una memoria inmarcesible… Una memoria más íntegra que la nuestra. Y es infinitamente más honesta». En los idílicos paisajes de los viñedos andaluces se oculta un veneno letal que ha estado latiendo en la sombra durante décadas. Raíces envenenadas es un electrizante thriller que desentierra los pecados de un Estado dispuesto a todo para mantener intacta su fachada

La novela sigue los pasos de Lucas Adrade, un prestigioso crítico de vinos que, tras la muerte de su padre y una crisis personal con su pareja Paula, regresa a Valtierra, su pueblo natal. Lo que comienza como un viaje para liquidar una herencia se transforma rápidamente en una inmersión terrorífica. Lucas descubre que la supuesta locura de su difunto padre, Antonio Vidal, era en realidad la obsesiva investigación de un crimen monumental: el almacenamiento clandestino de residuos nucleares procedentes de programas secretos de la dictadura bajo las viñas del pueblo.
Junto a Paula, una arqueóloga que comprende que su oficio es «el arte de desenterrar pecados», Lucas se adentra en un laberinto de túneles secretos y enfermedades inexplicables que asolan a los vecinos. Descubren que la contaminación no es solo historia antigua, sino una amenaza activa relacionada con la fabricación actual de armamento nuclear. Acorralados por agentes del gobierno que no dudarán en eliminarlos para salvaguardar el secreto de la Operación Columbita, Lucas y Paula deberán decidir si están dispuestos a pagar el precio de exponer una verdad tan devastadora.
Un relato trepidante, inteligente y desolador. Raíces envenenadas es un recordatorio urgente de que los secretos gubernamentales son como los residuos tóxicos: no desaparecen con el tiempo, solo se filtran más profundamente y envenenan todo a su paso. Una lectura fascinante que te dejará sintiendo la radiación de su mensaje: «El suelo no miente sobre lo que custodia; nosotros somos los que construimos ficciones encima